El Ente

Lo maravilloso de nuestra existencia, lo que en realidad nos diferencia del resto de los seres vivos no se remite básicamente al hecho de que poseemos inteligencia. Es un ente mucho más grande que se haya en todos. Es esa conciencia que nos permite sentir a partir del pensamiento. Es una magia que nos hace saber cuando las cosas son bellas, o cuando son peligrosas, o bellas y peligrosas.
Ningún ser podría ver la luna y llorar por un ser querido que ya no la ve. No hay otro animal que conciba el acto de reproducción por placer y lo use de símbolo de consolidación con otro.
Disfrutar una aventura y poder repetirla o desearla. Cometer errores e identificarlos y asociarlos de forma metafórica con un destino final, son cosas propias del ser humano.
A veces me cuesta aceptar que somos tan perfectos y en otras ocasiones me deprime saber que somos tan diferentes al resto de los seres. Prácticamente, estamos solos. Soportando el peso de nuestra propia existencia, lidiando el día a día con éste ente divino que nos han regalado y que comúnmente desconocemos o vemos con indiferencia.
He allí el motivo esencial de lo que escribo. Quiero que cuando lean estas palabras se sientan dichosos de haber nacido y poder disfrutar de ello, saboreando el pasado, lo dulce y lo amargo sin importar, porque al final lo único que nos queda es sentir que valió la pena.
La parte dura es arrastrar la idea de una muerte inminente. No por la simple razón de envejecer, eso seria en todo caso lo menos doloroso, más bien el hecho de una constante despedida de la vida, observar como nos abandonan en el camino y tener que seguir nosotros en él. Esa es la parte difícil. Pero a su vez, es lo que hace que nos tomemos en serio la travesía.

Voy a ser el doble de feliz cuando lo esté, voy a llorar de más cuando me toque, voy a reír hasta quedarme sin aire cada vez que pueda, voy a gritar con toda mi furia cuando llegue el momento, voy a amar con toda mi alma a quienes se lo merezcan y voy a esperar que algunos de esos a quienes no ame lleguen ha apreciarme por cualquier motivo. Voy a vivir no como si siempre fuera el último día de mi vida, sino como si después de ésta no hubiera más nada. Quiero que me recuerden y quiero que me olviden. Quiero ser todo y nada, y todo lo que esta en el medio. Solo porque tengo el don de llevar a cabo todos y cada uno de mis sueños.
En definitiva, no tengo intenciones de parar de soñar pero tampoco de dormirme para ello.

Post on Twitter
Digg This
Reddit This
Stumble Now!
Buzz This
Vote on DZone
Share on Facebook
Bookmark this on Delicious
Kick It on DotNetKicks.com
Shout it
Share on LinkedIn
Bookmark this on Technorati
Google Buzz (aka. Google Reader)

Leave a Reply