Imagina
“Imagina lo terrible del sentimiento de culpa por dejar pasar el tiempo. De hecho, tan solo imagina la desgracia de tener sentimientos, y sensaciones.
No hablemos del dolor y del tacto… el roce del aire, el agua y de todos los demás elementos.
Imagina el hambre, y la nausea. ¿Cuán repugnantes pueden llegar a ser las necesidades de estar vivo?.
La enfermedad. La reproducción. La satisfacción personal y la frustración.
Imagina la felicidad y la depresión.
Sentir la presencia ajena y la soledad.
Esperar la muerte. Esperar amar… y ser correspondido.
La ironÃa, lo macabro y lo benévolo de las acciones cotidianas. El peso de la conciencia y de la existencia misma.
Imagina conservar la cordura con todo ese universo nuevo que te rodea.
Es una locura vivir, y amar la vida, y despedirte de ella con un último y silencioso aliento…â€
DecÃa un hombre con severos trastornos mentales, creyéndose un ángel, a un niño de siete años, familiar de otro paciente del manicomio.
Al que el niño interrumpió diciendo, entusiasmado y sonriente:
“¿Cómo se imaginan tantas cosas a la vez?â€.












