La Distancia
Todos estamos a la misma distancia de Dios. Sin embargo hay quienes todavÃa para hablar con él gritan, susurran, o usan intermediarios.
Â
No hace falta tal cosa. Dios existe y vive dentro de cada uno de nosotros. Él sabe lo que hacemos, él conoce nuestros pecados, desde el mismo momento que los estamos cometiendo. La labor nuestra es aceptar ante él la culpa y demostrar el verdadero arrepentimiento.
Â
Hablamos con Dios a diario cada vez que nos prestamos atención a nuestros propios pensamientos.
Â
Él se manifiesta con nosotros y para nosotros. Por eso de nada sirve pedirle y cruzarse de brazos. Si le pedimos salud entonces debemos comenzar a cuidarnos bien. Si le pedimos ayuda al prójimo entonces debemos empezar por ayudarlo nosotros mismos. Si le pedimos trabajo entonces debemos comenzar a buscarlo. Si le pedimos amor entonces debemos amar.
Â
Lo que no podemos olvidar nunca es que TODOS estamos a la misma distancia de DIOS, ni más cerca ni más lejos. Y si bien eso es cierto, pues entonces no importa donde vivas, no importa donde te encuentres, siempre estarás a la misma distancia del prójimo.
Â
En definitiva, puedes correr o puedes esconderte, pero nunca podrás acortar la distancia entre tú y yo, y Dios, en medio del camino…












