Archive for the 'Ensayos' Category

El Ente

Friday, December 3rd, 2004

Lo maravilloso de nuestra existencia, lo que en realidad nos diferencia del resto de los seres vivos no se remite básicamente al hecho de que poseemos inteligencia. Es un ente mucho más grande que se haya en todos. Es esa conciencia que nos permite sentir a partir del pensamiento. Es una magia que nos hace saber cuando las cosas son bellas, o cuando son peligrosas, o bellas y peligrosas.
Ningún ser podría ver la luna y llorar por un ser querido que ya no la ve. No hay otro animal que conciba el acto de reproducción por placer y lo use de símbolo de consolidación con otro.
Disfrutar una aventura y poder repetirla o desearla. Cometer errores e identificarlos y asociarlos de forma metafórica con un destino final, son cosas propias del ser humano.
A veces me cuesta aceptar que somos tan perfectos y en otras ocasiones me deprime saber que somos tan diferentes al resto de los seres. Prácticamente, estamos solos. Soportando el peso de nuestra propia existencia, lidiando el día a día con éste ente divino que nos han regalado y que comúnmente desconocemos o vemos con indiferencia.
He allí el motivo esencial de lo que escribo. Quiero que cuando lean estas palabras se sientan dichosos de haber nacido y poder disfrutar de ello, saboreando el pasado, lo dulce y lo amargo sin importar, porque al final lo único que nos queda es sentir que valió la pena.
La parte dura es arrastrar la idea de una muerte inminente. No por la simple razón de envejecer, eso seria en todo caso lo menos doloroso, más bien el hecho de una constante despedida de la vida, observar como nos abandonan en el camino y tener que seguir nosotros en él. Esa es la parte difícil. Pero a su vez, es lo que hace que nos tomemos en serio la travesía.

Voy a ser el doble de feliz cuando lo esté, voy a llorar de más cuando me toque, voy a reír hasta quedarme sin aire cada vez que pueda, voy a gritar con toda mi furia cuando llegue el momento, voy a amar con toda mi alma a quienes se lo merezcan y voy a esperar que algunos de esos a quienes no ame lleguen ha apreciarme por cualquier motivo. Voy a vivir no como si siempre fuera el último día de mi vida, sino como si después de ésta no hubiera más nada. Quiero que me recuerden y quiero que me olviden. Quiero ser todo y nada, y todo lo que esta en el medio. Solo porque tengo el don de llevar a cabo todos y cada uno de mis sueños.
En definitiva, no tengo intenciones de parar de soñar pero tampoco de dormirme para ello.

Post on Twitter
Digg This
Reddit This
Stumble Now!
Buzz This
Vote on DZone
Share on Facebook
Bookmark this on Delicious
Kick It on DotNetKicks.com
Shout it
Share on LinkedIn
Bookmark this on Technorati
Google Buzz (aka. Google Reader)

SexyAmor

Sunday, November 28th, 2004

El sexo y el amor, eternos amigos, amantes y contrincantes. Nuestro mundo gira entorno a uno de ellos, mientras huye como loco del otro. Uno es peligroso; el otro es mortífero.

Sexo sin amor; ¿has jugado la ruleta rusa?
Lo hacemos a diario, desatamos la violencia en las camas ajenas; en los baños, ascensores, salas…
El sexo nos recuerda lo intenso que significa estar vivo; pasa por juego, sigue con lucha y termina… con un delicioso orgasmo. ¿Qué mejor sentido puede tener la vida? Tener todos tus sentidos afinados, a sentir y a explotar. ¿Quién recuerda las deudas mientras comienza y finaliza un orgasmo?, ¿a sus fallecidos familiares o la miseria de su trabajo?
Intensidad es lo que buscamos cuando estamos desnudos frente a frente sin amarnos. Es sexo… peligroso y versátil, absurdo y volátil… sexo.

Amor; ¿tomar somníferos, una pastilla cada minuto… sería una forma agradable de morir, sin arrepentirse a medio camino?
El amor es el miedo más grande que enfrentamos. Si le abres la puerta a un ser amado, dormirá en tu cuarto y desayunará en tu comedor. Usará tu baño y se secará con tus toallas. Verá tu televisión y escogerá los canales.
Amar te hace esclavo… ¿por qué?
Porque te hace vulnerable… ¿por qué?
Porque duerme tus sentidos.

El amor distorsiona la realidad, haciéndola más bella, tornándola menos aterradora.
Te hace daño correr sobre espinas; aún cuando no las sientas tus pies estarán sangrando. Solo estas adormecido, pero cuando despiertes las llagas comenzaran a arder; y a doler profundamente.
Amar nos recuerda que estamos vivos (la conciencia de la vida mas no la intensidad), que somos vulnerables; pasa por juego, sigue con lucha y termina… con un amargo despecho
¿Qué miedo más puro podemos sentir que el perdernos a nosotros mismos?

A fin de cuentas de eso se trata todo, ¿no?
De perdernos y encontrarnos; solo que nunca lo hacemos bien y siempre encontramos perdernos varias veces seguidas. Pérdidas acumuladas, como en una fosa común.

Sexo con amor… ¿se han preguntado que sería el amor con sexo?

El sexo con amor descubre la pasión; o las pasiones debería decir. Aquí es donde el peligro y lo letal estrechan manos. Porque las pasiones mueren y con ellas uno de ambos contrincantes, amantes y eternos amigos.
Así el dilema comienza. Sentirse vivo no es lo mismo que recordarlo o concientizarlo.
¿Cuál escoges?, ¿O ya lo hiciste?
Cada camino te lleva a un lugar distinto, pero ambos pareciesen llevarte a ninguna parte.
Un lugar donde no puedes reconocerte es un sitio donde no deseas estar.
Un sitio donde no conoces a nadie es un lugar donde ninguno te extraña,
¿Y en donde te encuentras ahora?, ¿o a donde quieres estar?
¿Del lado izquierdo de la cama, al lado derecho de la bañera, sentado a la punta de la mesa, haciendo el amor arriba o abajo, o, abajo y arriba… tal vez en el medio?

Lo fácil es lo mejor, sin tantas elecciones, sin tantas restricciones.
Por eso huimos como locos y giramos entorno a ello.

Post on Twitter
Digg This
Reddit This
Stumble Now!
Buzz This
Vote on DZone
Share on Facebook
Bookmark this on Delicious
Kick It on DotNetKicks.com
Shout it
Share on LinkedIn
Bookmark this on Technorati
Google Buzz (aka. Google Reader)

Navegante del camino

Tuesday, November 2nd, 2004

Caminando se da comienzo, al caminante, a la pisada. Al tropiezo y al camino. Al comienzo sin final.

Este trayecto ha sido escabroso, a pesar que mi huella sigue marcada en el fango. A pesar que mi perfume ha enamorado a los árboles, formando una delgada capa en la atmósfera. La capa donde vivo. Donde soy. Lugar en que ocurre la implosión de mis pensamientos más aberrados.

He allí mi caminar, con pausas, pero apresurado.

Quién sabe que cosas he visto, que ni siquiera recuerde. Cuántos fantasmas me han abrazado, fuertemente, sin sostener nada más que sus deseos. Quién sabe lo que sé, que me hace seguir caminando.

Sigo siendo el mismo, sin saber el rumbo exacto de mi fe y mi morada. Navegante del camino Navegante sin barca, sin brújula y sin estrellas. Rumbo al nunca jamás, del que tanto hablan, y hablan, sin que me quite el sueño de estrellarme y hallar las verdaderas estrellas, rompiéndome en pedazos para ser el guía de los que llegan y se van. Navegantes navegados, perdidos en su destino. Sin rumbo y sin final.

Ciego de un ojo continuo, sin querer pensar.

Prefiero andar de espaldas, para apreciar aquello que dejo a mi paso. Aquello y aquellos. Lo que amo, lo que odio. A mí y a mi mismo. A Los milagros de la vida. A la jauría de demonios de los que he salvado el alma.

Los veo a todos. Huyendo, ocultándose. Despidiéndose, o en algunos casos, persiguiéndome sigilosamente.

Me hablo caminando, para sentir compañía. Pero mis oídos están tapados. Quizá se han cansado de escuchar mis disimulados gritos. Mi atorrante voz de niña malcriada. Oídos sin manos para golpearme, los entiendo. No solo a ellos, que forman parte de mí, también a los oídos ajenos, que me deben menos atención.

¿Estas allí, esperándome?. Porque yo estoy empezando a cansarme de esperar encontrarte. De caminar ansioso a que devores las piernas de éste inútil cuerpo. Débil materia que se corrompe.

Quiero volar fuera de esta asfixiante atmósfera. Añoro el comienzo, anhelo el final. Exhausto, ruego por el milagro de descubrir esas huellas que no son las mías.

Extraño la sabiduría del genio quien calzó mis primeros zapatos. Genio que yace ahogado en la botella del olvido. Aun siento su enmudecida voz pidiendo auxilio dentro de mí.

Levanto mi pie lleno de cadáveres.
Y continúo con mi quebrantado andar.

Post on Twitter
Digg This
Reddit This
Stumble Now!
Buzz This
Vote on DZone
Share on Facebook
Bookmark this on Delicious
Kick It on DotNetKicks.com
Shout it
Share on LinkedIn
Bookmark this on Technorati
Google Buzz (aka. Google Reader)